Google+ Prácticas de libertad

viernes, 18 de octubre de 2013

El testigo





El testigo

Qué decir del testigo de nuestra unión, del capricho de un andar.

De la razón cuando no mira, de tu mirada.

Qué decir cuando no estás. De la vida, de la muerte,  la ansiedad.

Cuando las lágrimas son protagonistas.

 

Todo se puede en nuestro mundo. Cuando las huellas son experiencias.

Cuando la música es solo risa, cuando solo somos uno.

 

Qué decir cuando la suerte no convence, cuando  la moneda maquilla  una cara.

Cuando el deseo nos consume, cuando los cuerpos se funden.

Qué decir de las noches, de los días, cuando amanece.

Cuando no existe lo infinito, cuando no hay eternidad.

 

Todo se puede cuando el mundo se vuelve instante. Cuando el sueño adolescente resiste.

Cuando la propuesta es la nada. Cuando  no existen las promesas.

 

Qué decir cuando el egoísmo  se vuelve alegría, cuando tu cuerpo se  vuelve nido.

Cuando sujetaste minutos  en la cama, cuando la espera se hace vida.

Qué decir cuando el silencio se vuelve canción, cuando ellos nos miran.

Cuando se siente crecer, qué decir con solo palabras.

 

Todo se puede si el tiempo no mira. Cuando los sueños se hacen vida.

Todo se puede si inventamos la razón. Todo se puede desde aquel día.

Ante el mundo que soñamos solo digo… Amor.

 Simplemente te amo.
 







viernes, 4 de octubre de 2013

La muerte


                                    La muerte


Invierno, por Marcos
En algún lugar  atesora la experiencia que te tocará,  tantas incógnitas que un todo se puede volver  uno, de pronto se sienta a tu lado, entonces ahí está, ese frio momento que no avisa y te prepara para un instante que se roba toda tu  razón, las estructuras mentales colapsan ante el eficaz resultado.

Tantas emociones se aglomeran junto a cada recuerdo que tu mente protege contra el olvido. Pronto una película conocida pasa frente a ti. Sos el espectador y protagonista de un tiempo que funciona lentamente o quizás a una constante variable que no experimentamos o que simplemente  no nos permitimos.

La mismísima nada contempla la ocasión, el resultado es el mismo una y otra vez. La  continuidad se torna inexplicable, solo el sentido del olvido engaña y esconde la falsa realidad. Esta, quizás aparente, juega con un mercado que maquilla cada acción, justificando para no distraerte, para no descubrir la magia del escenario. La culpa se expresa contra un blanco imaginario.

Tan pronto te contacta todo parece más grato, no hay tantos cuestionamientos. Pero cuando su socia la agonía viene junto a ella,  intenta luchar cuerpo a cuerpo con tu ego, lógicamente un privilegio se hace presente para vivir el hoy, es un sentir sin límites para aferrarse a la esperanza.
Oportuna la razón, como si supiera que su tiempo acabó, sale de ti, se esconde sin fundamento. Tímidamente baja la cabeza y tu interior es el protagonista, sincero y cruel te canta una canción que tarareabas sin saber por qué, es tú momento, tu presente,  fielmente ahí está, te mira, solo te mira.

Una lágrima es testigo del encuentro, es simple, tan sencillo que lo concreto es solo recuerdo, y el recuerdo es sentido de ser, para lograr abrazar el amor, el único que marcaba cada pulso, cada latir,  para recordarte. El solo sentir te devuelve las ganas de una chance, solo una, para despedirte de ese abrazo tibio que acaricio el nacer de una emoción.
Tan pura como el esfuerzo que tanto llevaste en tu espalda.  Quizás entender  que el verdadero sentido no era material en absoluto, sino el medio para la experiencia tibia de aquel abrazo.

Hasta el último oxígeno expirado rasguñas, luchas para  no ser arrebatado, para no dejar de ser, pero sos, nunca lo supiste hasta ese momento, aceptas  el error. La incertidumbre se apodera completamente de tus pensamientos, actos y emociones. La espera pasea en un ir y venir en un estar y escuchar. Los dioses de la palabra diagnostican el presagio, nada es tan poderoso como su magia, un trazo de tinta expresa tu destino, parece ser un juego tenaz, es que en el territorio  de la crueldad  material todo se hace posible, lo imposible toma fuerza, toma vida cuando ya nada te juzga. Dejas de ser juez para ser ahora tú el juzgado.

Solo cuando sentís la muerte en tu cuerpo, ella se asegura la experiencia inconsciente de escapar, solo de esta forma puede existir, solo así es, su esencia depende de tu miedo. De todo lo que no hiciste,  o todo lo que sí  hiciste.

Sencillamente toma el control de tu vida para no morir, para no sentir que no fuiste y saber que sos y que el tiempo, la realidad concreta forman parte del camino, solo depende de vos para elegir como morir, como vivir, para no morir.
Marcos

martes, 1 de octubre de 2013

El anciano


             El anciano...

Cantando a una sombra aquel niño buscaba el amor,

Un amor que imaginó, que su ser creo,

Es la necesidad de una ausencia que toma protagonismo,

Ese sonido que a todos conmueve resuena.


Cantando a una sombra aquel niño busca un sentir.

Uno profundo que brota aferrado a una lágrima,

Ésta surca su rostro para acariciar a un inofensivo ruego,

A un sentir que sea genuino.


El tiempo caprichoso conocedor,

Juega a las escondidas y le regala un instante,

Ese en donde todo se detiene y te muestra lo que sos,

La impotencia hoy trabaja de titiritero.


El niño canta y siente, solo siente,

Complace su vicio incomprensible,

Solo él y el instante saben que canción escuchar,

Cantando a una sombra aquel niño siente, solo siente.

                         Marcos

martes, 24 de septiembre de 2013

Hoy



Hoy

¡No sé! De pronto nuevamente estoy enfrentado a algo,  fluye tan parecido a las ondas del océano, es un sentir tan adictivo, escapa al gran juego llamado realidad, preguntas y más preguntas moldean un sentir guardado en lo más sencillo y profundo de un instante, ese que te obliga a mirarte, a ver, a observar, para quizás jugar a pensar que de observador pasas a ser  observando, que él ahora toma fuerza natural sin tiempo ni espacio, el  pasado y el futuro se esfuman, todos los dispositivos del telón se desvanecen, el todo concebido para darle un sentido lingüístico, pero éste es un  todo que no determina, se apodera y te dice que nos sos y que sos todo a la vez, que estás vivo y muerto. El hombre en su falsa ilusión de controlarlo todo y a todos, se estructura para  ser  uno u otro, estar aquí o allí,  diagrama lugares específicos, geográficos que intenta ordenar lo que solo sucede. El caos se convierte en  protagonista, el circo mental huérfano del bombardeo discursivo, queda atónito, tus células codifican cada sentir, las emociones  juegan con tus deseos trunco.

Las imágenes químicamente elaboradas viven en  tu mente para decirte, para ordenar, ese patrón informático molecular, atomizador del día a día para guiarte, para elegir ser un producto mental, es ahí donde nuevamente la química celular se apodera para construir tu realidad, mí estructura mental dice que soy, construye la realidad en función de un molde lleno de lenguajes, pero que necesaria y sabiamente se resiste en un viaje permanente a explorar, a la búsqueda constante que late dentro tuyo esperando el despertar.

 Es así como me encuentro con ese algo ondulante y adictivo que no controlo y me supera por un instante y el caos mental se desvanece para fluir en un sentir sin elegir, para un  hoy, para en un  ahora soñar a que todo se puede, ser otra cosa, animarme a solo descubrir quién soy, cuál es mi rol en el mundo material, lineal,  predecible, observable, tangible. Hoy, ¡Solo hoy!



 Marcos


domingo, 22 de septiembre de 2013

La nada


La nada...
La nada es hija del lenguaje,

La nada es un latir perpetuo en la soledad del alma,

La nada  es una canción conocida,

La nada es un todo, y todo es el resultado de la nada.

 

La nada y el lenguaje son hijos del hombre,

El hombre es una creación de la mente,

La idea es el nexo de un mundo posible,

La realidad es la excusa  para encontrar la nada.

 

La nada es conocimiento, es experiencia,

La nada es acumulación reflexiva,

La nada es compartir hasta el despojo,

La exploración racional, te permite ser la nada.

 

La nada es la libertad encubierta en el conocimiento,

La nada espera engendrando un instante,

La nada es una paciente búsqueda,

La nada es el recuerdo del encuentro que atesora él existir.

Por, Marcos Zeta

sábado, 21 de septiembre de 2013

La idea de éste blog surge por una simple necesidad de hacer, de exponer lo que expulsa la inquietud, el refugio que encuentro a la inconciencia en su estado más puro inmortalizados en bits, éste medio es ideal para compartir el proceso, en el arte encuentro signos que me permiten observar este exquisito caos mental. Despojar la subjetividad dando indicios de un andar, de un descubrir. Comencé como hice hace mucho tiempo, jugando, riendo, inventando, quien esté ahí del otro lado buceando en el interior de la gran trama que nos une. La invitación está abierta a crear una simple acción, un movimiento de despojo, ya sea para experimentarte, preguntarte, simplemente contar, un hacer sin reglas que ordenen lo que solo sucede. Las expresiones artísticas en todos sus soportes, y en todos sus afluentes, intercambios que surjan y que requieran un instante vivido serán bienvenidos para sumar y transitar experiencias juntos. Aquí estoy para escuchar, para contar, para hablar, compartir, estar, dialoguemos con las expresiones, seamos fieles a nuestros deseos.